Cuando termina el curso, Y empieza la verdadera aventura
- Vanessa Alfonso

- Jun 22
- 3 min read

De repente llega el mes de junio.
Después de meses de madrugones, mochilas preparadas a toda prisa, actividades extraescolares, reuniones escolares, deberes y carreras constantes, el curso llega a su fin.
Los niños celebran los últimos días de colegio e instituto con una mezcla de alegría y emoción. Para ellos comienzan las vacaciones.
Para nosotras las madres, en cambio, empieza una etapa diferente, igual de intensa y llena de desafíos.
Porque al final del curso no es solo recoger libros, despedirse de los profesores y guardar uniformes hasta septiembre. También significa reorganizar toda la logística familiar.
En mi caso, mis hijos no utilizan uniforme, lo que significa regalar la ropa vieja y dañada y hacer de nuevo la compra para llenar los armarios.
Mi hija Valeria se graduó de la ESO y eso significa que este mes vienen los pagos más altos para la preinscripción del bachillerato, que en España se considera educación "NO obligatoria" por tanto pasa a ser privada. Así que si quería vacaciones no es el mejor momento, aunque los niños esas cosas no las detectan.
Se acaban las extraescolares que definitivamente marcaron completamente mis horarios. Ya no hay Karate los lunes y miércoles, inglés los lunes, ni danza casi toda la semana. Y aunque agradecemos el descanso de las prisas, también desaparece esa estructura que nos ayudaba a mantener cierto orden en el día a día.
Entonces llegan las preguntas que todas las madres conocemos bien:
- ¿Quién cuidará a los niños mientras trabajamos? - Y sí, algunos me dicen "menos mal que Valeria es grande y te ayuda con Assier" y sí, no lo puedo negar ella es muy buena hermana mayor, pero... comienza su intensivo de francés y se nos complican los horarios. Tampoco podemos olvidar que es una adolescente de vacaciones y quiere ir a la piscina con sus amigos, salir, etc y no siempre se va a quedar cuidando de su hermanito.
Y muchas no contamos con una red familiar que nos apoye en esta situación, sé que lo entienden. Así que esta pregunta se convierte en una preocupación.
- ¿Serán suficientes las semanas de casal o campamento? - En el caso de que hayas podido conseguir plaza en alguno y no te hayas arruinado en el intento, porque en Cataluña una semana de casal te puede cortar alrededor de unos 230 euros. Así que para mí de momento no es una opción.
- ¿Podremos disfrutar realmente del tiempo en familia? - Seguro que sí, pero será muy poco porque los niños paran sus actividades, pero los padres seguimos en la rutina del trabajo, con horarios distintos cada uno y la convivencia se limita únicamente a los fines de semana.
Las vacaciones escolares son una época maravillosa para los niños. Son días de libertad, de juegos, de tardes largas, de helados, de playa, de pueblo o aventuras improvisadas. Son recuerdos que probablemente conservarán toda su vida. Pero eso depende de nosotros los padres, de sacar el tiempo posible y un extra de gasto para poderles regalar esos momentos. y a veces cuesta, si nuestra rutina laboral sigue siendo la misma.
Para nosotras las mamitas esta época suele venir acompañada de una carga invisible que pocas veces se menciona. La de planificar, organizar, anticipar y hacer encajar todas las piezas para que todo funcione.
Y aún así, entre el cansancio y la reorganización, ocurre algo bonito.
Volvemos a compartir algunos desayunos, escuchamos historias, nos reímos más. Vemos como nuestros hijos crecen un poco más cada verano y descubrimos facetas de ellos que durante el ritmo frenético del curso pasan desapercibidas.
Quizás este verano no todo salga perfecto. Habrá días de caos, momentos de agotamiento y alguna que otra discusión. Pero también recibirás abrazos inesperados, tardes interminables de piscina y recuerdos que un día echaremos de menos.
Porque el curso termina, las extraescolares descansan y las agendas se vacían. Y aunque para nosotras mamitas esto sea un nuevo reto del año, se abre una oportunidad única: la de vivir un poco más despacio y disfrutar de nuestros hijos, fuera de horarios, notas y obligaciones.
Feliz final de curso a todas las familias. Y especialmente a las madres, que una vez más harán magia para que el verano de sus hijos sea inolvidable.
Y si has llegado hasta aquí mamita, quiero recordarte algo:
Si has sido capaz de superar el curso escolar con todo lo que ello implica, las vacaciones no van a poder contigo.
Llevas todo un año demostrando que eres capaz de gestionar mucho más de lo que imaginas.
Así que baja un poco las expectativas, olvídate de la perfección y permítete disfrutar.
No hace falta planes extraordinarios. A veces, los mejores recuerdos nacen de una tarde cualquiera, de una risa compartida y de abrazos intensos. Confía en ti y verás que las vacaciones serán un paseo.





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